Crimen y Castigo

Hay temas que destacan por mostrar a los entrevistados definitivamente alineados en una misma dirección. Castigar los casos de corrupción enérgicamente no cae en terreno de discusión.

Crimen y Castigo

Conservadurismo predominante

En Ipsos somos innovadores por definición, pero curiosos en esencia. Y cuando vemos los resultados que nos muestra la primera ola del SmartBus® CCA, el primer proyecto regional transversal a 8 países en Caribe y Centro América no podemos menos que sentirnos satisfechos. No sólo por tocar algunas fibras sensibles de contenido social, sino también porque tenemos la oportunidad de realizar comparaciones al interior de los países que conforman nuestra comunidad.

Hay temas que destacan por mostrar a los entrevistados definitivamente alineados en una misma dirección. Castigar los casos de corrupción enérgicamente no cae en terreno de discusión. Y en la misma dirección, el papel que debe jugar la justicia en general, contra todos los delitos, no deja resquicios para las interpretaciones: que el crimen sea castigado con dureza es, en definitiva, una demanda generalizada.

Conservadurismo predominante

Puede tratarse de una comunidad tradicional (se debe prevenir para combatir la delincuencia) pero no somos ingenuos (sólo uno de cada diez piensa que el SIDA es un castigo de Dios). La mayor parte de los entrevistados comparte la idea de que un hombre que llora no deja de ser un hombre como tal, aunque no son tan enfáticos en la afirmación los hondureños y los dominicanos.

Finalmente, se notan aspectos de polarización en temas como la pena de muerte (un poco más de la mitad concuerda en que no permitiría reducir la delincuencia), la legalización de la marihuana (uno de cada tres considera que debería ser legal) o el hecho de que algunas infracciones pudieran ser toleradas. Sin duda, integramos una región de contrastes.