Dancing with Duality

Conseguir que las marcas crezcan en un mundo tan deliberado como irreflexivo.

Nuestro mundo nos presenta más elecciones de las que podemos gestionar, con cada vez más marcas y productos disponibles a través de nuevos canales facilitados por la tecnología. Esto ofrece a la gente la posibilidad de acceder a prácticamente cualquier cosa en la actualidad y le plantea elecciones de todo tipo.

La forma en que las personas toman decisiones es compleja y está llena de matices; no todo se reduce a si su respuesta es automática o deliberada. Por el contrario, al procesar información adoptamos un comportamiento adaptativo, en función de lo que pasa a nuestro alrededor y en nuestro interior. Nuestras decisiones surgen dentro de un continuo en el que operan simultáneamente diversos procesos cognitivos que cubren un espectro que va de lo deliberado a lo irreflexivo.

Independientemente del grado de atención que pongamos al hacer una elección, el proceso de toma de decisiones está regulado por un proceso de control adaptativo del cerebro que puede invocar un procesamiento más deliberativo cuando resulta necesario. Todo ello se ve influido en gran medida por el contexto en el que tomamos las decisiones, así como por los objetivos y las experiencias y asociaciones previas que tengamos almacenadas en la memoria