La confianza del consumidor supera los niveles de optimismo registrados en la medición de enero pasado, con una lectura de 47.7.
Se confirma una ganancia en todos los subíndices, con un mayor empuje en el de Empleos, en donde el puertorriqueño se ubica +14.0 puntos por encima de la lectura previa de enero de este año.
Salvo El Salvador, en donde el apoyo que recibe el gobierno del presidente Bukele es abrumador, los demás países de la región muestran que las cosas no van en la dirección correcta.
Al desempleo y la corrupción, que continúan siendo las principales preocupaciones en la región, se suma el crimen y la delincuencia. El coronavirus (COVID-19) bajó 13 puntos respecto a enero y ocupa la 4ta posición.
Hay muchas cosas que evitan o retrasan el cambio en ámbitos de la vida y los negocios. Estos incluyen miedo a lo desconocido, precaución natural e incluso la sensación de que si algo no está roto no hay necesidad de arreglarlo. Dentro del mundo de la medición de audiencia, existe una necesidad crítica de estabilidad y confiabilidad, por lo que el cambio, si ocurre, debe manejarse cuidadosamente.
Pero cuando nos vemos forzados al cambio, debemos tomar ventaja de las oportunidades que se pueden presentar, para aprender tanto como podamos sobre métodos alternativos y lograr el mismo objetivo: entregando datos de Audiencia sólidos y creíbles.