La confianza del consumidor se desploma 7.3 puntos y marca el peor desempeño de LATAM
Los últimos datos del Índice Ipsos Global de Confianza del Consumidor correspondientes a febrero 2026 revelan una situación delicada para Argentina, que con 44,7 puntos se ubica en el último lugar de Latinoamérica y en la posición 25 entre los 30 países medidos globalmente. Con una caída de 3,9 puntos respecto a enero 2026 y un desplome de 7,3 puntos comparado con febrero 2025, Argentina muestra la mayor contracción anual entre todos los países analizados.
La brecha con los países de la región se amplía mes a mes. Colombia lidera la región con 54,8 puntos, seguida por México (53,3), Brasil (52,7), Chile (50,3) y Perú (49,7), dejando a Argentina rezagada por 10 puntos respecto al líder regional y 5 puntos por debajo de Perú. Mientras Colombia experimentó un crecimiento de +5,4 puntos anuales y Chile creció +4,9 puntos, Argentina navega en dirección contraria.
También, el contexto regional agudiza el contraste. Brasil, con un crecimiento anual de +3,7 puntos, y Colombia, con su incremento de +5,4 puntos, demuestran que es posible recuperar la confianza del consumidor incluso en contextos latinoamericanos desafiantes. La tendencia histórica muestra que Argentina tocó su pico en los 65 puntos a mediados de la década pasada, evidenciando una pérdida de más de 20 puntos en ese período.
El análisis detallado de los subíndices argentinos aporta detalles sobre la coyuntura. El Índice de Situación Actual marca apenas 35,1 puntos, reflejando la percepción negativa sobre la economía de hoy. Si bien el Índice de Expectativas alcanza 60,5 puntos —mostrando optimismo hacia el futuro—, los índices de Inversión (40,2) y Trabajo (45,4) permanecen en territorio crítico. Esta combinación sugiere que, aunque existe esperanza de mejora, la capacidad actual de consumo e inversión se encuentra severamente comprometida.
La confianza del consumidor argentino atraviesa su momento más crítico de los últimos años, exigiendo respuestas urgentes. Es fundamental para las marcas conectar sus estrategias a la situación actual:
- Ajustar propuestas de valor priorizando la ecuación precio-beneficio
- Desarrollar opciones de financiación accesibles
- Comunicar con empatía reconociendo las dificultades del momento económico
El optimismo reflejado en las expectativas futuras representa una oportunidad: las marcas que logren acompañar el consumo presente, construirán lealtad para cuando la recuperación se materialice.