Crece la percepción de los riesgos del consumo de carne y el interés por opciones plant-based
Ipsos, junto a la organización internacional Fundación Veg, presentó su informe sobre alimentación y salud, que revela cómo los chilenos están relacionando cada vez más su dieta con el bienestar y la prevención de enfermedades.
El estudio muestra que más de una de cada tres personas que redujeron su consumo de carne, lácteos y huevos lo hicieron por motivos de salud (36%) incluyendo la prevención del cáncer y otras enfermedades crónicas. En paralelo, casi la mitad de la población encuestada ha consumido productos veganos en los últimos 12 meses, principalmente motivados por beneficios para la salud (62%), el bienestar animal (34%) y el cuidado del medio ambiente (26%).
“Los datos son claros: la salud es el motor que impulsa a más personas a cambiar su forma de alimentarse. Esto demuestra que la alimentación basada en proteínas vegetales es una necesidad real para vivir mejor y reducir riesgos como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares”, afirmó Ignacia Uribe, fundadora y directora general de Fundación Veg y CEO en V-Label LATAM.
Ante la pregunta sobre si sabían que la OMS declaró en 2015 a las carnes procesadas —como salchichas, jamones, hamburguesas y tocino— como carcinógenas en el mismo grupo que el tabaco, el asbesto y el plutonio ionizante, Un 47% de los entrevistados responde afirmativamente. Se observa además acuerdo en una demanda por regulaciones más estrictas: un 69% está de acuerdo en que los envases de carnes procesadas deberían incluir advertencias sanitarias, tal como ocurrió con los cigarrillos a partir de la Ley de Tabaco de 1995, y la mitad de los encuestados (50%) considera que la publicidad de estos productos debería prohibirse en medios digitales, impresos y en la vía pública.
En una época de muchas incertidumbres y riesgos que provienen de distintas fuentes, las personas requieren certezas. Y una de esas certezas es la seguridad alimentaria. El uso de sellos, la correcta identificación de componentes y las advertencias necesarias se han convertido en requerimientos básicos para la decisión informada en el consumo. Ya no son los extras de la información sino los mínimos
comenta Alejandra Ojeda Mayorga, Directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile.