El 24% califica positivamente la calidad del sistema educativo argentino, aunque el 81% todavía considera que un título universitario permite progresar profesionalmente, una tensión clave para las empresas que competirán por el talento joven.
El Índice General argentino retrocede y queda penúltimo en la región, aunque las expectativas futuras ofrecen a las marcas un espacio para reconstruir confianza y activar decisiones.