Con mi casa no te metas

Tener un lugar para vivir e independizarse representa para muchos el camino al éxito personal, junto con formar una familia y tener un buen trabajo.

Con mi casa no te metas

Autor(es)

  • Javier Álvarez Director Senior Trends, Perú
Get in touch

Hacer realidad el sueño de la casa propia, sea por autoconstrucción o crédito hipotecario, toma años y evidentemente se transforma en el patrimonio más preciado de la familia. Según el Censo Nacional de 2017, la cantidad de viviendas ocupadas asciende a 8.4 millones. Además, los resultados confirman que el Perú es un país de propietarios, el 76% es dueño de su techo (1).

Si bien la propiedad inmueble y las pertenencias u objetos de valor en su interior, que se adquieren con esfuerzo, son orgullo para los integrantes de la familia, también se han convertido, durante las últimas décadas, en una preocupación permanente debido a la alta tasa de criminalidad y delincuencia que impera en el país. El 52% de los peruanos considera que la inseguridad y delincuencia es el principal problema del Perú (2); y entre los limeños, el 74% opina que es el principal problema de la ciudad (3). Un dato más alarmante es que el 38% de los jefes de hogar declara haber sido víctima de robo en su domicilio o intento de ello, situación que se agrava en el interior del país y principalmente en los sectores más desprotegidos y menos favorecidos económicamente (4). Si bien nadie desea que ingresen a su domicilio a robar, sorprende que el 78% de las viviendas peruanas no tenga medidas de seguridad y que solo el 22% cuente con alguna (las rejas, el vigilante y los muros altos son las más comunes) (4).

El uso de cámaras de vigilancia, sistema de alarmas o cercos eléctricos es aún incipiente, excepto en el NSE A.

Medidas de seguridad

De cara al corto y mediano plazo, la mayoría de decisores del hogar no tendría planes ni intención de contar con algún mecanismo de resguardo. En este segmento desprotegido se distinguen hasta cuatro grupos de propietarios: los que quisieran, pero les es complicado invertir en algún tipo de medida de protección por limitaciones presupuestales y más si conlleva un gasto de mantenimiento mensual; los que con esfuerzo podrían pagar, pero no están del todo convencidos de su efectividad; los desinteresados, que creen que nunca les robarán; y los desinformados, que ignoran las ofertas del mercado.

Los peruanos creen que todo mecanismo es disuasivo, pero no suficiente. Sin embargo, el 23% de las familias planea invertir en proteger sus viviendas, principalmente aquellas que residen en departamentos. Lo interesante es que la valoración por las cámaras de vigilancia va en aumento y ya es una tendencia; es el dispositivo preferido, pues responde a exigencias cada vez más presentes en los peruanos: la inmediatez y el tener todo bajo control.

Así, quienes están en el negocio de seguridad y protección del hogar están ante una enorme oportunidad de desarrollar mercado y expandirse. No es fácil, es tiempo de repensar las estrategias y sobre todo el paquete de servicios para un público con necesidades diferentes. Quizás la oferta de servicios a ‘granel’ o por periodos limitados, y no un contrato anual, encaje mejor en los potenciales clientes, en tanto estos quieren que su casa esté resguardada principalmente cuando salen de viaje o se ausentan de ella durante varias horas.


Fuentes:

(1) Ipsos: Estadística Poblacional 2019 – Edición especial.

(2) Ipsos: Informe de Opinión – Abril 2019.

(3) Ipsos: Informe de Opinión – Enero 2019.

(4) Ipsos: Perfiles SocioEconómicos – Diciembre 2018.

Autor(es)

  • Javier Álvarez Director Senior Trends, Perú