IA en Argentina 2026: Una oportunidad para las marcas

Aunque el 70% de los argentinos dice entender qué es la IA, solo el 43% se muestra entusiasmado, lo que abre una oportunidad para que las marcas transformen tecnología en valor tangible.

En 2026, la inteligencia artificial ya no es una promesa lejana para los argentinos: es una realidad instalada, aunque todavía percibida con matices muy local de curiosidad, pragmatismo y cautela. El dato de partida es el 70% de las personas en Argentina afirma tener un buen entendimiento de qué es la inteligencia artificial, cuatro puntos más que en 2025 y en línea con el promedio global de 72%. Sin embargo, cuando la pregunta baja de lo conceptual a lo cotidiano, el conocimiento se vuelve más difuso: solo el 51% sabe qué tipos de productos y servicios utilizan IA, apenas por debajo del promedio global de 55%. 

Este gap es clave: la IA está en la conversación, pero no siempre es visible para el consumidor. En la región, Argentina queda por debajo de México (63%), Perú (62%), Chile (61%), Colombia (60%) y Brasil (54%) en identificación de productos con IA. En otras palabras: hay awareness, pero todavía falta pedagogía aplicada.

La percepción de impacto también muestra una Argentina en modo “sí, pero”. El 56% considera que los productos y servicios con IA cambiaron su vida diaria en los últimos 3 a 5 años, por encima del promedio global de 54%. Mirando hacia adelante, el 64% cree que la IA cambiará profundamente su vida en los próximos 3 a 5 años. Sin embargo, dentro de LATAM, Argentina queda detrás de Perú (74%), México (73%), Colombia (69%) y Chile (68%), y supera a Brasil (59%) en expectativa de transformación futura.

El balance general es positivo, pero no eufórico. El 56% de los argentinos cree que los productos y servicios con IA tienen más beneficios que inconvenientes, igual que Brasil (56%), pero por debajo de Chile (60%), Colombia (63%), México (66%) y Perú (71%). 

Ipsos Monitor IA 2026

 

En el plano emocional, Argentina está menos nerviosa que el promedio global: el 44% dice que la IA lo pone nervioso, frente al 50% global. Pero tampoco es un país particularmente entusiasmado: el 43% afirma que la IA lo entusiasma, por debajo del promedio global de 51% y sin crecimiento respecto del año pasado. En LATAM, el entusiasmo argentino queda detrás de Perú, México, Brasil, Colombia y Chile.

Cuando se analizan las repercusiones esperadas del uso la IA, Argentina muestra una mirada pragmática. El mayor optimismo surge en los beneficios más cotidianos: el 56% cree que la IA reducirá el tiempo necesario para realizar las tareas del día a día y el 52% espera que mejore sus opciones de entretenimiento. Sin embargo, el entusiasmo baja cuando se trata de impactos más estructurales: solo el 30% considera que la IA mejorará la economía y el 34% cree que tendrá un efecto positivo en el mercado laboral. También es moderado el optimismo local en salud, con 38%. En síntesis, para los argentinos la IA funciona como una herramienta que debe demostrar valor en la productividad y en experiencias concretas.

La IA ya entró en la vida cotidiana, pero las marcas no pueden apoyarse solo en la novedad tecnológica. El desafío no es decir “usamos IA”, sino demostrar para qué sirve, cómo mejora la experiencia, qué datos utiliza y qué control conservan las personas. En un mercado con alto conocimiento, expectativas moderadas y bajo entusiasmo relativo, ganarán las marcas que transformen la IA en beneficios concretos, transparentes y humanamente relevantes.

Autor (es)

  • martin tanzariello
    Martín Tanzariello
    Marketing & Communications Manager

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