54% cree que el apoyo psicológico es la medida más efectiva frente a la violencia escolar
Las personas consultadas apoyan un enfoque integral con combinación de programas de apoyo de salud mental a estudiantes, medidas de control en establecimientos escolares y participación de padres y madres en programas preventivos.
Violencia en los colegios
Con una muestra donde 55% de las personas consultadas indicó tener hijos o hijas en el sistema escolar, el 47% de ese grupo manifestó que desde el inicio del año escolar habían estado expuestos a situaciones críticas de violencia. El 35% menciona “amenazas de tiroteo y/o bomba”, un 7% “ataques con armas u objetos cortopunzantes en el establecimiento” y un 5% ambas situaciones.
Sin embargo, los principales problemas de convivencia escolar para las personas consultadas son el "bullying o acoso escolar y cyberbullying" (62%) y la "violencia entre estudiantes" (48%). Las "amenazas de atentados o tiroteos" se instalan en quinta posición con 31%, después "la venta y consumo de drogas en establecimientos escolares" (33%) y el maltrato físico o psicológico de estudiantes a profesores y/o personal administrativo (32%).
Directora de Estudios Públicos en Ipsos Chile
Un 63% considera que Chile no está avanzando en el camino correcto para mejorar la convivencia en los colegios del país. Al respecto se consultó por diversas estrategias para afrontar en forma efectiva la violencia en los colegios y las tres medidas que recibieron más elecciones fueron: “mayor apoyo psicológico y de salud mental para niños, niñas y adolescentes” (54%), “medidas de control como revisión de mochilas a estudiantes e instalación de pórticos en la entrada de establecimientos” (48%) y “participación de padres, madres y apoderados en programas preventivos” (43%).
“Las personas entienden que la violencia escolar no se resuelve únicamente con medidas de control o sanción, porque ese tipo de respuestas no aborda las causas del problema. Lo que muestran estos resultados es una demanda clara por fortalecer capacidades socioemocionales, apoyo psicológico y herramientas preventivas desde edades tempranas. La escuela no sólo es un espacio de aprendizaje académico, sino también un lugar donde niños, niñas y adolescentes aprenden a convivir, resolver conflictos y relacionarse con otros. Por eso, enfrentar la violencia escolar requiere fortalecer a las comunidades educativas y generar factores protectores, más que instalar únicamente respuestas reactivas frente a hechos de violencia”, comenta Daniel Johnson, director ejecutivo de Fundación Paz Ciudadana.
Inseguridad y adecuación de estilos de vida
La delincuencia sigue ocupando la primera posición en los temas prioritarios (63%) como ha sido registrado por el Informe Claves Ipsos desde 2023. Pero, la inflación aumenta en 20 puntos en un año alcanzando a 41% en esta oportunidad e instalándose como segunda prioridad. Le siguen salud (31%), educación (28%), desempleo (26%) y crecimiento económico (24%).
Si bien 67% considera que los problemas de seguridad han aumentado en el país en el último año, esta opinión ha disminuido en los dos últimos años, siendo 82% en el 2024 y 76% en el 2025.
El informe profundiza en cómo la inseguridad está modificando la vida cotidiana de las personas. Del total de personas consultadas, 87% declara haber modificado conductas para sentirse más seguro, siendo las dos medidas principales dejar de realizar actividades solos (46%) y aumentar el uso de aplicaciones de transporte para evitar el transporte público (29%).
Las diferencias de género son particularmente relevantes. Del total de mujeres que respondieron la encuesta, 53% declara haber dejado de hacer actividades sola, frente al 38% de los hombres. Además, las mujeres sienten mayores niveles de inseguridad en prácticamente todas las situaciones consultadas, especialmente al caminar de noche (85%), usar transporte público (76%) o desplazarse hacia el trabajo o lugar de estudio (77%).
“La inseguridad se vive distinta según el género, no afecta de igual forma a hombres y mujeres. Las mujeres pierden más libertad y autonomía. Y además experimentan mayores costos de salud mental que los hombres al limitar con mayor frecuencia sus actividades en horarios que podrían dedicarse a esparcimiento o a actividades protectoras de la salud”, comenta Alejandra Ojeda Mayorga, directora de Estudios Público de Ipsos Chile.