Día Mundial de la Esclerosis Múltiple

Como viene siendo habitual, el último miércoles del mes de mayo se celebra el día mundial de la Esclerosis Múltiple (EM) cobrando cada año más importancia. Y sí, decimos se celebra pues en cierta medida cada año tenemos más motivos para llevar a cabo este acontecimiento.

A pesar de que el origen de la EM sigue siendo desconocido y de que es una enfermedad crónica y autoinmune que afecta a la mielina del cerebro y de la médula espinal, impidiendo el funcionamiento normal de esas fibras nerviosas, los investigadores no cesan en su intento de entender la causa de la patología y sobre todo, su curación, pues actualmente afecta a 47.000 personas en España y con 1.800 nuevos casos cada año.

En los últimos 20 años se ha duplicado el número de pacientes diagnosticados con esta patología (según datos de la Sociedad Española de Neurología) pero a su vez, también se ha incrementado el arsenal terapéutico disponible para su tratamiento. Hace aproximadamente dos décadas no disponíamos de ningún tratamiento que modificara el curso de la enfermedad, solamente algunos fármacos que ayudaban a paliar algunos síntomas, por lo que nada impedía el avance de la esclerosis. Sin embargo, actualmente una docena de terapias modificadoras de la enfermedad ayudan a estos pacientes a tener la enfermedad controlada y a mantener su calidad de vida.

De hecho, la calidad de vida es el foco actualmente para estos pacientes. Los tratamientos más recientes en este mercado han sido de administración oral, lo que evita que el paciente tenga que recibir una inyección, algo que muchos temen, o aquellos nuevos tratamientos intravenosos que se caracterizan por administrarse únicamente 2 veces al año. Tenemos tratamientos para aquellas EM más avanzadas y también para las que cursan más lentamente, que se toman por vía oral, por vía subcutánea o por vía intravenosa, con una frecuencia de administración diaria, semanal o con mayor frecuencia, etc. Es decir, existe una variedad de tratamientos tan amplia que permite tanto al neurólogo como al paciente elegir aquel que se adecúe más al tipo de EM que padece, así como adecuado a su estilo de vida.

Sin embargo, actualmente sigue existiendo una preocupación para los especialistas a la hora de prescribir estos tratamientos, relacionada con el perfil de seguridad que presentan estas terapias. Cuestión en la que la industria farmacéutica está trabajando con el objetivo de seguir mejorando la calidad de vida de los pacientes con EM y cubrir esta necesidad manifestada por los neurólogos.

En este tipo de enfermedades crónicas hemos ido observando como los pacientes están cada vez más involucrados y con la EM también ocurre. Observamos que son pacientes de distintas edades, géneros y estilos de vida que luchan cada día contra esta enfermedad y no están dispuestos a que nada les frene.

Por lo tanto, la actitud positiva y el espíritu luchador que caracteriza a estos pacientes contribuye a que la industria farmacéutica siga avanzando en diversas líneas de investigación y apoyándoles en su causa.