El apoyo al refugio se mantiene alto en España pese a la desconfianza sobre los motivos reales y la falta de integración

Una nueva encuesta de Ipsos, publicada con motivo del Día Mundial de los Refugiados (20J), destaca la resiliencia del apoyo público a las personas refugiadas aunque también revela preocupaciones importantes que deben abordarse.

Este 20 de junio se celebra el Día Mundial de las Personas Refugiadas con un significado mayor aún si cabe por el contexto actual, donde los conflictos internacionales continúan su escalada bélica y, como resultado, más personas optan por buscar refugio en lugares más seguros. Pero ¿cómo se percibe la llegada de estas personas en los países de acogida? Ipsos ha realizado una encuesta global anual para el Día Mundial del Refugiado desde 2017, como parte de su compromiso de construir una mejor comprensión global de las actitudes públicas hacia las personas refugiadas.

La principal conclusión de la edición de este año es que el apoyo a ofrecer refugio por parte de los países continúa siendo elevado en todo el mundo. De media, un 67% de la ciudadanía mundial afirma que los países deberían poder acoger a personas refugiadas por motivos de guerra o persecución, aunque se registra un descenso de 2 puntos respecto a 2024 y de 7 puntos hace dos años.

Si ponemos foco en España vemos como el apoyo es aún mayor. Un 76% de la población española afirma que tanto su país como otros deberían acoger a personas refugiadas, mismo porcentaje que el año pasado, pero 9 puntos por debajo de los datos de 2023 y 2022. España se posiciona así como el tercer país europeo que muestra un mayor respaldo tras Suecia (81%) y Países Bajos (78%).

En la misma línea, además de ser uno de los países más receptivos con las personas refugiadas, España es también el país de Europa que menos respalda un cierre de fronteras para evitar la acogida. Al respecto, un 61% rechaza esta medida, mientras que sólo un 34% la apoya.

Pero ¿las personas refugiadas son realmente refugiados?

Alrededor de las personas refugiadas hay una desconfianza por sus motivos reales a la hora de buscar refugio, existiendo una fuerte percepción de que los extranjeros que quieren entrar en los países como refugiados en realidad no lo son, sino que se mueven por motivos económicos y para aprovecharse del sistema del bienestar. Esta idea es compartida por la mitad de la población española, con una bajada de cinco puntos respecto a 2024, y siendo el porcentaje más bajo a nivel europeo con Polonia (65%) y Bélgica (64%) a la cabeza de los países de Europa que más población se muestra de acuerdo.

La integración de las personas refugiadas en los países de acogida es también objeto de análisis del estudio de Ipsos. En este sentido, de nuevo, una de cada dos personas en España piensa que los refugiados no se integrarán con éxito en la sociedad, un porcentaje que crece 4 puntos en un año. Aunque cuando se trata de valorar la contribución positiva de las personas refugiadas al país de acogida, los españoles son más optimistas que la mayoría de los europeos, siendo el segundo país tras Suecia (56%) en compartir que el impacto en la sociedad es bueno, una percepción que se incrementa en 7 puntos respecto a 2024.

¿Cuál es el papel de los países más ricos para con las personas refugiadas?

De los países ricos se espera siempre una mayor implicación en los asuntos sociales y de protección a los seres humanos debido a su evidente capacidad económica para afrontar esa ayuda. En este sentido, el estudio revela que, de media, un 62% de la población mundial cree los países más ricos tienen la responsabilidad moral de brindar apoyo financiero a las personas refugiadas, tanto dentro del propio país como aquellas personas que son acogidas en terceros países.

A nivel nacional el porcentaje sube al 67%, convirtiéndose en el segundo país europeo, únicamente por detrás de Irlanda (72%), que cree que la responsabilidad moral de estos países recae en la financiación a las personas refugiadas. Por otro lado, de media, un 52% de población mundial cree que estos países más ricos se beneficiarán en el largo plazo de este apoyo a las personas migrantes, tanto dentro como fuera de sus fronteras, una cifra que en España alcanza el 55%

Actualmente la ciudadanía española tiene la percepción mayoritaria de que los países más ricos hacen demasiado poco por la población refugiada (42%), mientras que un 33% piensa que se hace lo suficiente y solamente un 11% que se hace demasiado, éste último es el porcentaje más bajo de los países europeos analizados en el estudio.

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