España se sitúa entre los países europeos que menos confían en su gobierno para la recuperación económica

El 47% de la población española cree que la economía del país tardará más de tres años en recuperarse tras la pandemia, siendo la población europea más pesimista por detrás de Rumanía. España es el segundo país del mundo y el primero de Europa que más confía en el pequeño comercio para la recuperación económica (58%). Asimismo, el 84% de la ciudadanía considera la apertura de nuevos negocios como el mayor indicador de recuperación del país.

Tras más de un año, la COVID-19 ha tenido un fuerte impacto económico a nivel mundial. Durante ese tiempo, hemos visto cómo los diferentes gobiernos han tenido que endeudarse para hacer frente a la pandemia, mientras que las empresas han reinventado sus negocios para acercarse a un nuevo modelo de consumo más digital y demandante. Sin embargo, la llegada de las vacunas y la cercanía de la esperanzadora inmunidad de rebaño, invitan al optimismo y se abre el debate sobre cuándo llegará la recuperación económica.

Ipsos, junto al Foro Económico Mundial, ha elaborado un estudio en 29 países para conocer las percepciones sobre cuándo tardará la economía local en recuperarse tras esta crisis. 

A nivel global, de media, el 39% de los ciudadanos creen que la economía de su país tardará más de tres años en recuperarse, mientras que el 35% cree que será en dos años. En el lado más optimista, el 19% de los ciudadanos piensa que la recuperación llegará en un año y solo el 7% afirma que su país ya está completamente recuperado de la pandemia. 

En el caso de España, esos porcentajes son mucho más pesimistas. La mitad (47%) de la población española cree que la economía del país tardará más de tres años en recuperarse, seguido de un 36% que piensa que llegará en dos años. El 15% piensa que la recuperación llegará en un año y solo el 2% cree que el país ya se ha recuperado de la pandemia. Estos datos sitúan a España como el segundo país europeo más pesimista sobre el tiempo que tardaremos en recuperarnos económicamente tras la pandemia, solo por detrás de Rumania.

 

En quién confiar para liderar la recuperación económica 

Al preguntar a los encuestados en quiénes confiarían para liderar la recuperación económica, a nivel global, de media, el 53% de los ciudadanos lo hacen en la actuación de su gobierno, siendo para el 34% su primera opción. Ligeramente por debajo están las grandes empresas o multinacionales (52%), que son la primera opción para el 17% de la ciudadanía. En el tercer puesto se encuentran los propios consumidores (40%), donde el 17% de las personas los sitúan como primera opción. El pequeño comercio ocupa la cuarta posición (37%), donde el 13% elige a este colectivo en primer lugar, y en última posición encontramos las ONGs (24%), en las que sólo el 6% de los encuestados confiarían en estas entidades como primera opción.

El orden de confianza en España es similar al global pero con un destacado e interesante cambio en la primera posición, donde el pequeño comercio (58%) desbanca al gobierno como la opción que genera más confianza para la liderar la recuperación económica, siendo la preferencia para el 23% de la población española. Estos porcentajes sitúan a España como el segundo país mundial que más confía en este sector, y el primero a nivel europeo, por delante de Italia (46%) y Francia (44%), donde también reciben un importante apoyo.

En la misma línea que a nivel global, en segundo lugar, el 49% de los españoles deposita su confianza en las grandes empresas, siendo para el 19% la primera opción. A nivel europeo, España es el segundo país que más confía en las grandes entidades para liderar la recuperación económica tras la pandemia, solo por detrás de Hungría (68%).

Asimismo, los consumidores (41%) son la tercera opción de mayor confianza, un 17% los elige como primera alternativa. En este sentido, España es el tercer país europeo que más confía en los consumidores para la recuperación económica por detrás de Países Bajos (71%) y Bélgica (54%).

El gobierno (41%), a diferencia de la media global, es el cuarto agente que genera más confianza para lograr la recuperación económica, donde el 25% de los españoles elegirían a este organismo como primera opción. Los datos sitúan a España entre los países europeos que menos confían en su gobierno para la recuperación económica junto a Polonia (32%), Francia (36%) y Bélgica (38%).

Finalmente, y en la misma línea que a nivel global, las ONGs (13%) son las entidades en las que menos confían los españoles para la recuperación y sólo el 3% las mantiene como opción preferente. España, junto con Países Bajos (13%), son las economías europeas que menos confían en estos organismos en este sentido.

Según Vicente Castellanos, Director de Opinión Pública y Estudios Políticos de Ipsos en España, “las expectativas sobre las distintas entidades que impulsarán la recuperación económica varían mucho según los países. En general, las altas expectativas en cuanto a que sea el gobierno quien lidere la recuperación tienden a alinearse con las altas expectativas sobre las empresas grandes/multinacionales y con la menor confianza sobre los consumidores y las pequeñas empresas. Por el contrario, las menores expectativas con el gobierno y de las grandes empresas se alinean con las mayores expectativas de los consumidores y de las pequeñas empresas, que sería donde se situaría España”

Indicadores de recuperación económica

A los encuestados también se les pidió que eligieran entre diferentes acontecimientos que indicarían para ellos una recuperación económica. En primer lugar, de media a nivel global, los ciudadanos mencionan la vuelta al trabajo de sus conocidos o que estos consigan un nuevo empleo (79%), que se abran nuevos negocios (78%) y que aumente el turismo (72%). Estas posiciones varían entre la ciudadanía española, que sitúa como principal indicador de la recuperación económica la apertura de nuevos negocios (84%), seguido de que llamen a gente conocida para que vuelvan a trabajar o consigan un nuevo empleo (83%) y el incremento del turismo (77%).


Lee el artículo completo en el Foro Económico Mundial