En este contexto incierto, Ipsos acaba de lanzar “Housing Monitor”, un estudio que explora las percepciones de los ciudadanos de 29 países sobre su situación y aspiraciones personales en materia de vivienda, así como su percepción sobre posibles soluciones y futuro de esta problemática.
Para la mitad de los españoles, 2024 ha sido un mal año para ellos y su familia, pero aún peor para España (68%). Para siete de cada diez el 2025 será un año mejor de lo que fue 2024.
En el mundo del marketing, los hogares de menores ingresos no ocupan un lugar preponderante en la agenda y los planes de comunicación; solemos verlo como un segmento poco atractivo, que no se estudia en profundidad ni se representa en la publicidad. Pero teniendo en cuenta que un tercio de los trabajadores españoles gana menos de 1.500 euros al mes, y que en su conjunto representan una importante oportunidad de consumo, es necesario no sólo comprender sus hábitos, sino las implicaciones emocionales de su situación.
La mitad de las personas (47%) no se muestran ni satisfechas ni insatisfechas, o directamente no tiene una opinión formada al respecto. Además, un 45% considera que el gasto público es ya elevado y no deberían aumentarse más los impuestos ni el endeudamiento público para gastar más en mejorar las infraestructuras.
Aunque el interés de la población por estar al día del estado de la guerra sigue siendo alto, la frecuencia con la que siguen las noticias ha disminuido en los últimos meses, pasando de una frecuencia diaria a semanal.
Respecto a las medidas adoptadas por el Gobierno, un tercio de la población piensa que tendrá un impacto positivo pero limitado, y un 26% piensa que no tendrá ningún impacto.