A nivel mundial, de media, la gente no espera que el 2023 sea un gran año, o al menos no mucho mejor que 2022. En España, solo la mitad de la población piensa que el año que viene será mejor que este, el dato más bajo de la última década.
Un 68% apunta a que el paro crecerá en los próximos doce meses debido al contexto inflacionista, lo que supone 15 puntos más respecto a junio. 7 de cada 10 personas en España estiman que la inflación continuará subiendo en 2023 y dos tercios de la población culpa a las políticas del gobierno del incremento del coste de vida.
En 5 infografías, analizamos lo que revela la encuesta global reciente de Ipsos sobre cuán preocupados están los consumidores por el aumento de los precios, la economía de su país y si esperan un alivio en el corto plazo.
Ben Page presenta la edición de julio del Ipsos Update con sus reflexiones sobre la creciente preocupación del público por la inflación y las consecuencias de ésta en el gasto de los consumidores. Además de las actualizaciones sobre cómo la gente de todo el mundo está reaccionando a las presiones de la subida del coste de la vida, los artículos de este mes se centran en temas que incluyen la demografía y la psicografía de Pakistán, y el cambio de actitudes globales hacia los refugiados. También echamos un vistazo a los últimos artículos de Ipsos Views sobre el crecimiento de los ecosistemas comerciales, el impacto de las conexiones más personales con los consumidores en grandes comunidades y el uso de la IA para predecir el éxito futuro de la innovación.
La inflación es un tema recurrente en los artículos de este mes. Otros temas que se recogen son: el futuro de los alimentos, el papel de la bicicleta y la opinión de los ciudadanos de la UE sobre la respuesta de la UE a la guerra en Ucrania. También presentamos nuestras últimas opiniones de Ipsos sobre la inteligencia de los consumidores basada en la IA y las innovaciones de los productos basados en la tecnología.
La pandemia de COVID-19 ha supuesto un reto para los sistemas sanitarios de todo el mundo; con un sistema ya sobrecargado y una gran población, el sistema sanitario indio no fue una excepción.