En cinco infografías, desglosamos lo que los sondeos mundiales de Ipsos revelan sobre la opinión de los ciudadanos acerca de la "emergencia climática", los responsables y las medidas que hay que tomar ahora.
Según el estudio «Essentials» de Ipsos, aunque la inflación sigue siendo la principal preocupación para el 61% de la población española, se observa una subida de la preocupación por el medio ambiente y el cambio climático en este mes, situándose como la segunda mayor preocupación para el país, con un 22%.
Una nueva encuesta de Ipsos encuentra que casi 1 de cada 3 empleados, de media, en 28 países buscaría un aumento salarial, o más dinero en trabajo, si los precios al rojo vivo no se calman pronto.
De media, un 59% de la población mundial se muestra favorable a que el aborto sea legal frente a un 26% que se considera que debería ser ilegal. En España, 7 de cada 10 personas apoyan la legalidad de la interrupción voluntaria del embarazo frente a un 16% que se opone a ello, un porcentaje que sitúa a nuestro país entre los europeos que menos apoyan la legalidad del aborto. A nivel mundial, de media, el apoyo a la legalización es algo mayor entre las mujeres, las personas de 50 a 74 años y entre aquellas que cuentan con estudios superiores. Un tercio de la población global estaría a favor de penalizar a las mujeres que abortan en el caso de que no fuese legal, un 22% en España.
Los médicos y médicas son los profesionales que más confianza inspiran entre población española (71%), seguidos de los científicos y las científicas (70%) y el profesorado (62%). En el extremo opuesto se encuentran las personas que trabajan en la política (8%) y en ministerios del gobierno (11%). España es de los países europeos que menos confía en estos colectivos. La gente que trabaja en la banca despierta la desconfianza de un 64% de la ciudadanía en España, siendo el país donde menos se confía en estos profesionales.
Ante la escalada de los precios, 6 de cada 10 personas en España tiene dificultades o “va justo” para llegar a fin de mes. En vista de que la situación no mejora, las expectativas de la población para el próximo año son negativas: el 74% de la ciudadanía española cree que la inflación seguirá aumentando, lo que lleva a que 1 de cada 3 piense que su estilo de vida descenderá. En este contexto, la población se ve obligada a modificar sus hábitos de consumo para hacer frente a la situación. Más allá de recortes en el ámbito del ocio y disfrute, vemos como también se plantean recortar su gasto en suministros, alimentación y en “tirar” de ahorros para hacer frente a la situación.
La crisis de Ucrania ha contribuido a una actitud más abierta hacia los refugiados, así observamos como, a nivel mundial, el porcentaje de personas a favor de cerrar las fronteras a los refugiados registra un notable descenso respecto al año anterior: 50% frente al 36% en 2022. La mayoría de la población mundial ve con buenos ojos la entrada de refugiados a su país cuando huyen de la guerra o por amenazas climáticas, pero no por características personales como su raza, orientación sexual, identidad de género, género, religión y opinión política. Aunque en España también se observa esta tendencia, hay que destacar que la población española se sitúa entre los países europeos que más apoyo muestran a los refugiados por motivos personales. España, el país de la UE donde más población apuesta por dejar entrar a más refugiados e incrementar el gasto público.
La bicicleta es el medio de transporte que cuenta con más respaldo por parte de la población: el 82% de la ciudadanía global, de media, tiene una opinión favorable sobre este medio de transporte. Existe un consenso global sobre el papel clave de la bici en la reducción de las emisiones de carbono (86%) y del tráfico (85%). El principal impedimento para usarla es la falta de seguridad: en España, un 60% de la población declara sentirse insegura circulando en bicicleta.
España, entre los países donde más se reducirá el gasto en vacaciones como medida de ahorro ante la inflación. El 57% de la población afirma tener dificultades o “ir justo” económicamente hablando. En este contexto, 6 de cada 10 personas temen no poder seguir comprando los mismos productos que hasta ahora y pagar las facturas del gas y electricidad.
La población mundial se muestra preocupada por el impacto del cambio climático tanto en su país (68%) como en otros (70%). La ciudadanía mundial considera que existe una responsabilidad compartida entre el gobierno, las empresas y los individuos para hacer frente al cambio climático. Aunque, existe un desconocimiento generalizado sobre cuáles son las medidas que a nivel individual se pueden adoptar para cuidar del planeta. A pesar de ello, solo 4 de cada 10 personas en el mundo consideran que el gobierno de su país tiene un plan claro para actuar conjuntamente para hacer frente al cambio climático.