Aumenta la percepción a nivel global de que el conflicto acabará este año, siendo España (35%) uno de los países europeos que más optimista se muestra, con un incremento de 12 puntos respecto al año pasado.
Una amenaza compartida también por 8 de cada 10 personas en España, un porcentaje similar a la media global. Solo un 41% de la ciudadanía española confía en que su gobierno estaría preparado para gestionar un ataque nuclear o químico si ocurriera, lo que sitúa a España entre los países europeos que menos preparados se sienten. 9 de cada 10 personas en España piensa que el mundo es más peligroso que hace un año, 5 puntos más respecto al año pasado.
Riesgos emergentes, trabajo híbrido y resiliencia en Ucrania... Ipsos Update explora las últimas y mejores investigaciones y reflexiones sobre temas clave de Ipsos en todo el mundo.
La atención de los servicios sociales y el suministro de agua, electricidad y gas, las dos prioridades más importantes para la ciudadanía del país. 3 de cada 4 personas en Mykolaiv, ciudad ucraniana en pleno frente de guerra, no tiene acceso a agua potable y solo la mitad dicen tener calefacción. El desempleo se incrementa exponencialmente en las ciudades ucranianas que están cerca del frente de guerra, las cuales sufren en mayor medida la pérdida de poder adquisitivo.
La crisis de Ucrania ha contribuido a una actitud más abierta hacia los refugiados, así observamos como, a nivel mundial, el porcentaje de personas a favor de cerrar las fronteras a los refugiados registra un notable descenso respecto al año anterior: 50% frente al 36% en 2022. La mayoría de la población mundial ve con buenos ojos la entrada de refugiados a su país cuando huyen de la guerra o por amenazas climáticas, pero no por características personales como su raza, orientación sexual, identidad de género, género, religión y opinión política. Aunque en España también se observa esta tendencia, hay que destacar que la población española se sitúa entre los países europeos que más apoyo muestran a los refugiados por motivos personales. España, el país de la UE donde más población apuesta por dejar entrar a más refugiados e incrementar el gasto público.
A pesar del aumento de la preocupación por la subida de precios, el desempleo, con un 46%, continúa siendo la principal preocupación para la población española, siendo el segundo país europeo más preocupado por este asunto. En este contexto no resulta sorprendente que la ciudadanía española sea la más pesimista a nivel europeo, en lo que respecta a la economía de su país: el 82% considera que la situación económica es mala. A nivel mundial, por primera vez, la inflación se posiciona como la principal preocupación. Ante el estallido de la guerra en Ucrania, la preocupación ante un conflicto militar se ha incluido en este estudio y preocupa ya a un 14% de la población mundial, de media, casi al mismo nivel que el Covid en el caso de España.
El 80% de la ciudadanía de España considera este conflicto una amenaza para la seguridad del mundo. Mientras que para el propio país la percepción de riesgo baja hasta el 58%, el tercer porcentaje más bajo de Europa, por detrás de Bélgica (52%) y Francia (51%). Los españoles se muestran divididos ante el envío de armamento al ejército ucraniano, el 46% está a favor; 10 puntos por encima de la media global pero muy por debajo del apoyo de otros países europeos como Países Bajos (65%) o Reino Unido (63%). España es el tercer país a nivel europeo que permitiría en mayor medida la entrada de personas refugiadas desde Ucrania.
Una encuesta de Ipsos para el Foro Internacional de Seguridad de Halifax revela una gran diferencia entre el nivel de preocupación de los ciudadanos por los ciberataques y las epidemias y su confianza en la capacidad de los gobiernos para hacerles frente